CMTE PABLO BELTRÁN SOBRE EL CONFLICTO EN FRONTERA

ENTREVISTA PABLO BELTRÁN
Compartimos con nuestros seguidores la entrevista concedida a Resumen Latinoamericano y Colombia Informa este 24 de noviembre de 2022 al Comandante Pablo Beltrán Jefe de la Delegación de Diálogos del ELN.

Por Danna Urdaneta,

En exclusiva desde el Hotel Humboldt en el Parque Nacional Waraira Repano de Caracas, Pablo Beltrán, jefe de la delegación de diálogos del Ejército de Liberación Nacional (ELN), habló sobre el estado actual de la confrontación en la frontera colombo-venezolana y la matriz del establecimiento colombiano que posiciona al ELN como una guerrilla binacional.

Caracas vuelve a ser la sede de la paz con justicia social para la región. A pesar de todos los estigmas contra Venezuela siempre apostaremos por la paz de Colombia, esta vez, como país garante.

En el segundo día del proceso de paz entre el gobierno de Gustavo Petro y Francia Márquez con la guerrilla del ELN, Pablo Beltrán, jefe de la delegación de diálogos del ELN, ofreció una caracterización sobre la frontera colombo-venezolana:

«Bueno, la frontera es un cruce de todos los tráficos, pero, además, dentro de todos los tráficos que hay, hay muchas operaciones encubiertas y hay mucha presencia de bandas y carteles que desde ahí crean una situación de daños sobre las comunidades y a comunidades que son binacionales».

Pablo Beltrán también se refirió al conflicto transfronterizo en las regiones binacionales del Catatumbo y Arauca: «ha habido una confrontación muy prolongada en la zona del Catatumbo, en la zona de Arauca. O sea, que del lado de Venezuela el Zulia, del lado frente a Arauca, Apure», asegurando que el conflicto «se mantiene aunque va disminuyendo y realmente lo que aspiramos es a que esas comunidades estén tranquilas».

El jefe de la delegación de diálogos del ELN, Pablo Beltrán, se refirió al estado actual de la confrontación en la frontera colombo-venezolana de la siguiente manera: «no se entienda en Venezuela que esos son factores de destrucción de la soberanía y que no se entienda entonces que el ELN es una guerrilla binacional, sino que las comunidades son binacionales».

Beltrán también se refirió a la presencia del ELN en la frontera con Venezuela: «el ELN está en la frontera y en la medida que afectan a esas comunidades binacionales nos afectan a nosotros. Por eso hay el enfrentamiento».

¿Conflicto colombiano o conflicto regional?

En «Mitos sobre la relación de Nicolás Maduro con el ELN» en Resumen Latinoamericano vuelvo a plantear la tesis del conflicto en Colombia como la expresión más violenta del conflicto regional en América Latina. Es anticientífico hablar del «conflicto colombiano» porque la injerencia de Estados Unidos en América Latina ha sido total y las distintas formas de lucha también fueron y son enarboladas por el movimiento popular antiimperialista en toda la región.

Sin embargo, se habla del conflicto cuando persiste la resistencia armada del pueblo, más no cuando hay injerencia imperialista, ni cuando hay bases militares en suelo colombiano auspiciadas también por el Acuerdo OTAN, enemigo de los pueblos.

Asesinatos de líderes guerrilleros en la frontera venezolana

Desde el 21 de marzo de 2021 se mediatizó en Venezuela el conflicto en Apure y Arauca. El 17 de mayo de 2021 el comandante de las FARC-EP Segunda Marquetalia, Jesús Santrich, fue asesinado por el Comando contra el Narcotráfico y Amenazas Transnacionales (Conat) del Ejército Nacional de Colombia en la franja binacional de la Sierra del Perijá en el estado Zulia.

En diciembre de 2021 fueron asesinados Édison Romaña y el paisa Óscar Montero, de la misma organización, también con operativos del Ejército colombiano y el Grupo Antiterrorista (Grate) de la Policía Nacional de Colombia en la frontera venezolana. Posteriormente, en mayo de 2022, Gentil Duarte, jefe de las FARC-EP que no entregó las armas, fue asesinado en Casigua El Cubo, sur del estado Zulia.

La presencia y el asesinato de guerrilleros colombianos en la frontera venezolana el último medio siglo, así como las migraciones y desplazamientos de ambos países, se debe a la condición común de abandono en 2.219 km de frontera binacional.

Las convicciones políticas, la doctrina del enemigo interno y la extrema pobreza llevan a adolescentes, hombres y mujeres nacidos en Venezuela a incorporarse a las filas guerrilleras y paramilitares, así como a trabajar con inteligencia colombiana y gringa. Un ejemplo reciente de ello fue la denuncia que hizo Revista RAYA en Espionaje Internacional: Objetivo Venezuela sobre las 28 fuentes que inteligencia colombiana tenía dentro de las fuerzas estatales de Venezuela, al mejor estilo de la Guerra Fría.

Conflicto transfronterizo y operaciones encubiertas

Los asesinatos de líderes guerrilleros y otras operaciones de falsa bandera han sido presentadas por los medios de comunicación colombianos como un «conflicto entre bandas» y «guerra entre narcos». Sin embargo, desde enero de 2022 hasta hoy han salido a luz denuncias públicas, comunicados, informes y entrevistas que permitieron una caracterización común del conflicto transfronterizo desde distintas corrientes ideológicas: COCE-ELN, FARC-EP Segunda Marquetalia, Fundación de Derechos Humanos Joel Sierra, Instituto de Estudios para el Desarrollo y la Paz (Indepaz), Congreso de los Pueblos, los medios alternativos Trochando Sin Fronteras y Colombia Informa, José David Escobar Moreno en El Espectador, CMI La Noticia, del lado venezolano La Tabla y, por supuesto, Resumen Latinoamericano y Aporrea.

El escalamiento de confrontación en la frontera colombiana con Venezuela ha demostrado, al menos en el caso de Arauca, que el departamento sufre hoy una gran hecatombe humanitaria y que los grupos paramilitares del Décimo Frente, Frente 28 y Frente 45 que se disfrazan de FARC-EP para exterminar al liderazgo social que se opone a la destrucción ambiental de las petroleras y las economías extractivistas.

De igual forma, se ha encontrado evidencia de que quienes lideran estos grupos para combatir al ELN salieron de la cárcel gracias al Tribunal de Justicia y Paz, es decir, el tribunal encargado de juzgar a los paramilitares, y son el brazo armado del reposicionamiento vigente de Estados Unidos en la frontera para derrocar a Nicolás Maduro de la presidencia de la República Bolivariana de Venezuela y tomar el control de las reservas petroleras más grandes del mundo en medio de la crisis energética mundial. «

¡Para la guerra nada!

Dejar una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *