{"id":9321,"date":"2025-04-30T17:49:22","date_gmt":"2025-04-30T17:49:22","guid":{"rendered":"https:\/\/ranpal.org\/?p=9321"},"modified":"2025-04-30T17:56:56","modified_gmt":"2025-04-30T17:56:56","slug":"comandante-pablo-beltran-en-entrevista-para-el-espectador","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/ranpal.org\/?p=9321","title":{"rendered":"COMANDANTE PABLO BELTR\u00c1N EN ENTREVISTA PARA EL ESPECTADOR"},"content":{"rendered":"<p>                                    <a href='https:\/\/postimg.cc\/z3C64vsm' target='_blank'><img src='https:\/\/i.postimg.cc\/1R2SnNMz\/1-PABLO-BELTR-N.jpg' border='0' alt='1-PABLO-BELTR-N'\/><\/a><\/p>\n<p>Por Diego Aretz<br \/>\nLas palabras y las cosas<br \/>\n29 abril, 2025<\/p>\n<p><strong>H<\/strong>ablar con Pablo Beltr\u00e1n es asomarse a uno de los cap\u00edtulos m\u00e1s complejos y persistentes de la historia reciente de Colombia. Jefe negociador del ELN y figura hist\u00f3rica del grupo insurgente,<strong> Beltr\u00e1n ha dedicado su vida a una causa que, para muchos, representa una herida abierta en el cuerpo del pa\u00eds.<\/strong><\/p>\n<p>A medio siglo del nacimiento de esa insurgencia, y en medio de un nuevo ciclo de negociaciones truncadas, su voz no solo narra el pasado, sino que se hace imprescindible para entender el futuro de este grupo en Colombia.<\/p>\n<p>Con tono pausado y memoria intacta, Beltr\u00e1n habla como quien ha vivido tanto que el tiempo ya no lo sorprende. No parece cansado ni arrepentido. Al contrario, insiste en que la historia a\u00fan est\u00e1 por escribirse.<\/p>\n<p>Cuando se le pregunta si, despu\u00e9s de d\u00e9cadas en el ELN, habr\u00eda tomado las mismas decisiones si pudiera volver atr\u00e1s, responde con una calma que apenas roza el aire:<\/p>\n<p><strong>\u201cPor fortuna fui educado desde joven para asumir compromisos con los dem\u00e1s, luego en la universidad comprend\u00ed que los dem\u00e1s eran los de abajo, la mayor\u00eda de Colombia. Vino el posmodernismo e ideologiz\u00f3 al mundo con la creencia que la vida y la libertad individual son la cima de la felicidad, echando al capitalismo a botes por el despe\u00f1adero; con lo que uno se reafirma en lo indispensable de actuar como ser social, con responsabilidades m\u00e1s all\u00e1 de lo personal o lo familiar.\u201d<\/strong><\/p>\n<p>Las palabras de Beltr\u00e1n evocan un tiempo en que la historia parec\u00eda escribirse en plazas p\u00fablicas y trincheras. En Am\u00e9rica Latina, entre los a\u00f1os 60 y 70, la revoluci\u00f3n no era una idea rom\u00e1ntica: era una urgencia. En Colombia, el surgimiento del ELN en 1964, influido por la Revoluci\u00f3n Cubana y por el pensamiento de Camilo Torres Restrepo, encontr\u00f3 un pa\u00eds fracturado por la desigualdad y la violencia pol\u00edtica de la posguerra liberal-conservadora.<br \/>\nEl joven Beltr\u00e1n, como tantos otros, no encontr\u00f3 en las urnas un camino cre\u00edble hacia la justicia social. Para \u00e9l, el compromiso fue total, casi religioso.<\/p>\n<p>Al preguntarle qu\u00e9 lo llev\u00f3, en lo m\u00e1s personal, a unirse al ELN, rememora:<\/p>\n<p><strong>\u201cLa desgracia de Colombia es haber permitido quitar el estudio de la historia nacional. En la escuela primaria me ense\u00f1aron educaci\u00f3n c\u00edvica y en la secundaria era obligatorio estudiar historia universal y de Colombia. De la mano de Indalecio Li\u00e9vano Aguirre a los 15 a\u00f1os entend\u00ed lo malvado de la dominaci\u00f3n de los imperios, que con la guerra de Vietnam (1965-1975) termin\u00e9 de comprender. El magnicidio de Gait\u00e1n cuando intentaba cambiar a Colombia por las buenas y luego el sacrificio de Camilo, intentando una v\u00eda diferente, lo obligan a uno extraer lecciones para la vida.\u201d<\/strong><\/p>\n<p>La menci\u00f3n de Camilo Torres no es casual. Para el ELN, Camilo es m\u00e1s que un m\u00e1rtir: es su fundamento \u00e9tico, su justificaci\u00f3n moral. El sacerdote que dej\u00f3 el p\u00falpito para morir fusil en mano en 1966 representa el cruce imposible entre la fe cristiana y la lucha armada. A trav\u00e9s de la teolog\u00eda de la liberaci\u00f3n, el ELN encontr\u00f3 no solo razones pol\u00edticas sino tambi\u00e9n espirituales para su existencia.<\/p>\n<p>Beltr\u00e1n, desde su silla, conecta aquellas ra\u00edces con la decisi\u00f3n que transform\u00f3 su vida:<\/p>\n<p><strong>\u201cAl decir de Gait\u00e1n, la oligarqu\u00eda agredi\u00f3 al pueblo al matar a su l\u00edder. Esta comprensi\u00f3n constituye un primer cambio copernicano: el agresor es la oligarqu\u00eda y el agredido es el pueblo. Un segundo consiste en que uno debe acudir al leg\u00edtimo derecho a la defensa y el tercero es que en \u00faltima instancia hay que hacer uso de la fuerza. Esta secuencia de ideas es la que lleva a muchas y muchos a solicitar ingreso al ELN.\u201d<\/strong><\/p>\n<p>Durante los a\u00f1os setenta, en el fragor de la Guerra Fr\u00eda, la insurgencia armada se expandi\u00f3 en Am\u00e9rica Latina como un reguero de p\u00f3lvora. En Colombia, mientras las FARC optaban por consolidar un proyecto m\u00e1s campesino y marxista-leninista, el ELN combinaba el idealismo cristiano con una lectura guevarista de la revoluci\u00f3n.<br \/>\nPese a los golpes militares y las derrotas, como la de Anor\u00ed en 1973, su convicci\u00f3n no mengu\u00f3.<\/p>\n<p><strong>\u201cEn 1970 \u2014otra vez la oligarqu\u00eda\u2014 le rob\u00f3 las elecciones presidenciales a un candidato de un movimiento llamado la Alianza Nacional Popular (Anapo), que era distinto a los dos partidos tradicionales. En 1973, los Estados Unidos propinaron un sanguinario golpe militar contra el gobierno de Allende en Chile, que intentaba un experimento de construir bases de socialismo de forma pac\u00edfica. Ese mismo a\u00f1o, el ELN recibi\u00f3 una derrota en Anor\u00ed, lo que no nos desanim\u00f3 a muchos de mi generaci\u00f3n a pedir ingreso al ELN, por considerar que es la v\u00eda para que el pueblo tenga el poder y gobierne a favor de s\u00ed mismo.\u201d<\/strong><\/p>\n<p>Colombia, un pa\u00eds donde las regiones son m\u00e1s grandes que el Estado, ha sido el escenario perfecto para resistencias que en cualquier otra parte habr\u00edan sido aplastadas hace d\u00e9cadas. El ELN, que hoy cuenta con aproximadamente 5.800 combatientes en armas seg\u00fan cifras oficiales, sobrevive en territorios aislados: en los r\u00edos de Choc\u00f3, en las monta\u00f1as de Norte de Santander, en la frontera l\u00edquida con Venezuela. Su existencia misma parece un desaf\u00edo a toda l\u00f3gica: una guerrilla nacida en la era de la Guerra Fr\u00eda, que a\u00fan respira en un siglo XXI regido por otros fantasmas.<\/p>\n<p><strong>\u201cLa vida demuestra que los de arriba solo ceden privilegios cuando los de abajo usamos la fuerza, y a esto nos dedicamos en el ELN: a agrupar, sumar y movilizar a la gente para, con esta presi\u00f3n social, conquistar una vida digna. En s\u00edntesis, mi tarea es animar la consecuci\u00f3n de la paz con justicia social, idea noble que tratamos de acompa\u00f1ar con fuerza. Y seg\u00fan el gran Camilo Torres, es decisi\u00f3n de la oligarqu\u00eda si entrega el poder al pueblo por las buenas o por las malas. Cuando decimos de buscar una soluci\u00f3n pol\u00edtica del conflicto colombiano, estamos trabajando la hip\u00f3tesis de conseguir justicia sin violencia, lo que solo ser\u00e1 posible si los de arriba se deciden por esta v\u00eda.\u201d<\/strong><\/p>\n<p>El sacrificio como destino inevitable: eso ense\u00f1a la historia colombiana, y eso tambi\u00e9n se percibe en la voz de Beltr\u00e1n.<\/p>\n<p><strong>\u201cPor nosotros ser un pueblo trabajador, sacrificado e ingenioso, en la cultura colombiana los logros est\u00e1n basados en realizar esfuerzos, y en la cultura santandereana uno aprende a respetar para que lo respeten. Si se suman estos componentes, resulta una idea de felicidad que conlleva sacrificio, con la cual enfrenta uno los retos de la vida, los retos de uno como guerrero.\u201d<\/strong><\/p>\n<p>Cuando Beltr\u00e1n menciona una duda, no lo hace como quien confiesa una falta, sino como quien recuerda una bifurcaci\u00f3n inevitable.<\/p>\n<p><strong>\u201cEstaba comenzando a formar una familia, hab\u00eda desarrollado una empresa que me sosten\u00eda, ya ten\u00eda un cierto liderazgo p\u00fablico y adem\u00e1s era responsable en la guerrilla urbana, cuando, \u00a1oh, sorpresa!, me allanaron la casa donde viv\u00eda en Bucaramanga, lo que me oblig\u00f3 a trasladarme a un frente rural del ELN, para evitar mi captura. Fue dif\u00edcil hacer este \u2018punto y aparte\u2019, pero lo remont\u00e9 en un tiempo breve. Debo pedir disculpas por parecer pretencioso, pero le cuento que no he tenido dudas de lo acertado del camino de vida que escog\u00ed.\u201d<\/strong><\/p>\n<p>La vida del insurgente, en un pa\u00eds como Colombia, siempre ha sido tambi\u00e9n un relato de lealtades, rupturas y persistencias. Beltr\u00e1n, sin embargo, no habla de traiciones ni desencantos.<br \/>\nHabla de legado:<\/p>\n<p><strong>\u201cLas fuerzas que en Colombia nos reclamamos como del pueblo estamos obligadas a no dejarnos carcomer por la corrupci\u00f3n, de verdad servir al pueblo y no a los de arriba, dedicarnos a buscar la paz con justicia y equidad social, y a lograr la segunda y definitiva independencia de los imperios: de todos, de los actuales y de los futuros. Si en el ELN logramos esto, habr\u00e1n valido la pena estos 60 a\u00f1os de lucha y los que vienen.\u201d<\/strong><\/p>\n<p>Cuando se le pide que nombre a un pol\u00edtico que haya dejado una huella imborrable, la respuesta llega como un disparo:<\/p>\n<p><strong>\u201c\u00c1lvaro Uribe V\u00e9lez, nacido en las entra\u00f1as de los carteles de la coca\u00edna, diestro en cumplir la guerra contra las drogas dictada por EE. UU., art\u00edfice de la econom\u00eda mafiosa que mueve al pa\u00eds y del r\u00e9gimen mafioso que la resguarda. \u00bfQu\u00e9 m\u00e1s le apetece a los de arriba? Ante esta hoja de vida, el pobre Trump apenas clasifica como aprendiz.\u201d<\/strong><\/p>\n<p>Su fe, lejos de anular su militancia, la enmarca en una tradici\u00f3n espiritual:<\/p>\n<p><strong>*\u201dCamilo Torres como sacerdote guerrillero constituye un punto de inflexi\u00f3n mundial en este campo, cuando llam\u00f3 a la uni\u00f3n de los cristianos revolucionarios con los revolucionarios marxistas. Pero en verdad, el padre de esta alianza fue un Papa \u2014que era como decimos en Colombia: un \u2018buena papa\u2019, un bonach\u00f3n\u2014, su Santidad Juan XXIII. Este Papa, aplicando el aggiornamento (entrada de aire fresco) del Concilio Vaticano II, dej\u00f3 ense\u00f1anzas valiosas como estas: la iglesia es de todos, pero preferencialmente de los pobres, hay que unir el humanismo cristiano con el humanismo marxista, unirnos alrededor de las coincidencias y luego iremos resolviendo las diferencias. Preceptos que Camilo llev\u00f3 a la pr\u00e1ctica y que siguen siendo observadas en el ELN, junto con el resto de testimonios que nos leg\u00f3.\u201d*<\/strong><\/p>\n<p>Colombia, pa\u00eds de eternos comienzos, parece vivir atrapada en la paradoja de so\u00f1ar revoluciones y temerlas al mismo tiempo. Beltr\u00e1n, por su parte, mantiene el optimismo, aunque sea uno curtido por la historia:<\/p>\n<p><strong>\u201cRomain Rolland dec\u00eda que uno debe ser \u2018optimista de la voluntad y pesimista del intelecto\u2019, por esto, considero que s\u00ed seremos capaces de pasar la p\u00e1gina de la guerra y de lograr tolerarnos entre las corrientes que buscamos una sociedad poscapitalista, para sacar el pa\u00eds adelante, en una encrucijada mundial tan complicada como la del inicio de la Primera Guerra Mundial.\u201d<\/strong><\/p>\n<p>Sobre el gobierno de Gustavo Petro, su juicio es severo:<\/p>\n<p><strong>\u201cCon Petro nos entendimos al principio, firmamos en marzo del 2023 el Acuerdo de M\u00e9xico para desarrollar un nuevo paradigma de construcci\u00f3n de paz, pero como \u00e9l no se manda solo, desde EE. UU. y la oligarqu\u00eda nacional se atravesaron a lo acordado y Petro se pleg\u00f3 ante ellos. Esto llev\u00f3 el proceso de paz con el ELN a la crisis actual. Simult\u00e1neamente, la pol\u00edtica de paz de Petro sigui\u00f3 siendo la misma de los \u00faltimos 70 a\u00f1os.<br \/>\nUn pr\u00f3ximo gobierno, del color que sea, estar\u00e1 obligado a seguir buscando la paz. Si es un gobierno de los de arriba, pretender\u00e1 militarizar y paramilitarizar m\u00e1s el pa\u00eds, para mantener intocables sus privilegios; pero si \u2018ocurre un milagro\u2019 y llegara un gobierno impulsado por los de abajo, tendr\u00e1 que proseguir la b\u00fasqueda de una paz con justicia y equidad social, donde sea la misma sociedad la protagonista de esta construcci\u00f3n.\u201d<\/strong><\/p>\n<p>Al final de la conversaci\u00f3n, le pido a Beltr\u00e1n que imagine qu\u00e9 le dir\u00eda al joven que un d\u00eda eligi\u00f3 la insurgencia. Su respuesta, como toda su vida, es la de quien no ha olvidado de d\u00f3nde viene:<\/p>\n<p><strong>\u201cLe dir\u00eda que he tratado de mantener los prop\u00f3sitos de vida de esos primeros a\u00f1os, desarrollados con la pasi\u00f3n de esos a\u00f1os.\u201d<\/strong><\/p>\n<p>Pablo Beltr\u00e1n no concede. Su relato no busca absoluciones. Su tiempo, como su causa, parece suspendido en un largo comp\u00e1s de espera.\/\/<strong>El espectador.com<\/strong><\/p>\n<p>Por Diego Aretz es un periodista, investigador y documentalista colombiano, m\u00e1ster en reconciliaci\u00f3n y estudios de paz de la Universidad de Winchester, ha sido columnista de medios como Revista Semana, Nodal, El Universal y colaborador de El Espectador. Ha trabajado con la Unidad de B\u00fasqueda y con numerosas organizaciones defensoras de DDHH.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/blogs.elespectador.com\/actualidad\/las-palabras-y-las-cosas\/el-tiempo-detenido-de-pablo-beltran\/\" target=\"_blank\"><strong>EL TIEMPO DETENIDO DE PABLO BELTR\u00c1N\/ELESPECTADOR<\/a><\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Diego Aretz Las palabras y las cosas 29 abril, 2025 Hablar con Pablo Beltr\u00e1n<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"h5ap_radio_sources":[],"footnotes":""},"categories":[21],"tags":[],"class_list":["post-9321","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ranpal-org"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/ranpal.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/9321","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/ranpal.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/ranpal.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ranpal.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ranpal.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=9321"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/ranpal.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/9321\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":9327,"href":"https:\/\/ranpal.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/9321\/revisions\/9327"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/ranpal.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=9321"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/ranpal.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=9321"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/ranpal.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=9321"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}